La hipocresía de la nueva demanda de Kessler

Si se les diera la oportunidad, los demandantes les quitarían a millones de personas las protecciones constitucionales que están buscando para sí mismos

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Unite the Right organizer Jason Kessler — alongside three white supremacist groups — filed a joint lawsuit against the City of Charlottesville, former Charlottesville Police Chief Al Thomas and Virginia State Police Lt. Becky Crannis-Curl last week.

Anna Higgins | Cavalier Daily

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace

Escritor original: Consejo Editorial

Traducido por: Katie Cantone

La semana pasada, el organizador de la manifestación Unite the Right (UTR) [Unid a la Derecha] Jason Kessler, junto con tres otros grupos de supremacistas blancos, declaró una demanda colectiva contra la Ciudad de Charlottesville, el ex Jefe de Policía de Charlottesville Al Thomas y la Teniente de la Policía Estatal de Virginia Becky Crannis-Curl. En la demanda, los demandantes Jason Kessler, el National Socialist Movement [Movimiento Nacional del Socialismo], Identity Evropa [Identidad Evropa] y el Traditionalist Worker Party [Partido Obrero Tradicionalista], discuten que durante la manifestación Unid a la Derecha en agosto de 2017, sus derechos según las Enmiendas Primera y Decimocuarta fueron violados. Mientras que los demandantes victimizan su movimiento a través de una disputa legal sobre los derechos constitucionales, la ironía de la demanda consiste en su hipocresía inherente. Las creencias defendidas por Kessler y sus co-demandantes, los quienes constantemente buscan la justicia por ser víctimas autoproclamadas, dependen de la victimización de los demás.

Aunque las organizaciones de supremacía blanca han existido en los Estados Unidos durante siglos, el Alternative Right Movement [Movimiento de la Derecha Alternativa] se vuelve cada vez más impaciente por hacer que su voz se escuche públicamente. Después de obtener una considerable atención de los medios de comunicación durante las elecciones presidenciales de 2016, la “alt-right” [derecha alternativa] se ha convertido en un término genérico para las organizaciones antisemitas, misóginas, homófobas, neo-Confederadas, y nacionalistas blancas en todo el país. Los egresados de la Universidad Jason Kessler y Richard Spencer han liderado el movimiento en los últimos años como las figuras políticas clave de la derecha alternativa durante la primera manifestación de la Unid a la Derecha en agosto de 2017, que resultó en las lesiones de varios civiles de Charlottesville y la muerte de Heather Heyer.

Los movimientos nacionalistas blancos han manipulado sistemáticamente el argumento de ser víctimas una y otra vez como una estrategia política en su lucha por la supremacía. En agosto de 2017, Jason Kessler declaró su primera demanda contra la Ciudad de Charlottesville después de que la Ciudad intentará cambiar su permiso de manifestación desde el Parque de la Emancipación, desde entonces renombrado el Parque de Market Street, a el Parque de McIntire. El argumento que esta decisión violó a sus derechos según la Primera Enmienda. El año siguiente, Kessler declaró otra demanda después de que la Ciudad negó su solicitud para obtener un permiso para celebrar el aniversario de la manifestación de Unid a la Derecha, aunque después retiró la demanda a favor de organizar la demostración en Washington, D.C.

En la demanda más reciente, los demandantes critican la reacción del Charlottesville Police Department (CPD) [Departamento de Policía de Charlottesville] a la manifestación de UTR del 12 de agosto de 2017, discutiendo que el CPD no tomó medidas suficientes para proteger a los manifestantes de la supremacía blanca que ejercían sus derechos constitucionales. Los demandantes argumentan que las acciones de Crannis-Curl, Thomas y la Ciudad “se adoptaron con las parcialidades de la ley estatal y fueron deliberadas, sin sentido, maliciosas, y/o deliberadamente indiferentes a los derechos de los demandantes”. Actualmente están buscando un juicio ante jurado y los daños punitivos de Thomas y Crannis-Curl.

Aunque Kessler se enorgullece de ser un defensor de los derechos nacionalistas blancos, su martirio autoproclamado está lleno de hipocresía. Las creencias racistas de Kessler se basan fundamentalmente en la idea de que la supresión de las multitudes es necesaria para asegurar la supremacía de unos pocos. Aunque Kessler demanda las protecciones constitucionales para sí mismo y otros nacionalistas blancos, su visión para la sociedad es una en la cual se ofrecen protecciones constitucionales a solamente una demografía exclusiva. Las creencias de supremacía blanca de Kessler, si fueran legisladas, indiscutiblemente violarían los derechos constitucionales de todos los estadounidenses que no son blancos. La grotesca hipocresía de la supremacía blanca reside en su autoproclamada lucha simultánea por la protección y su descarada indiferencia por los derechos y la humanidad de los demás.

Como una comunidad, tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para luchar contra la política del miedo y el odio que alimenta el nacionalismo blanco. Tenemos que iluminar las contradicciones inherentes que forman la base de este programa racista al enfatizar su supresión hipócrita de los demás en su esfuerzo por obtener reconocimiento. 

El Consejo Editorial de The Cavalier Daily está compuesto por el editor ejecutivo, el editor en jefe y tres miembros generales del periódico. El Consejo puede ser contactado por correo electrónico a eb@cavalierdaily.com.

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