La Facultad de Jefferson conduce foro sobre problemas raciales, planificación urbana y viviendas económicas

Los presentadores discutieron la historia de los terrenos de Charlottesville mientras que los panelistas hablaron acerca de la responsabilidad de ciertos institutos y de la acción comunitaria

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El foro comenzó con una serie de presentaciones que recalcaron las investigaciones que ocurren en la Universidad, y la historia oculta de temas importantes como los problemas raciales y la planificación urbana que la ciudad tiene.

Jess Gabbay | Cortesía del Centro de la Facultad de Jefferson del Patrimonio Afroamericano

El artículo no expresa las opiniones ni posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace

Escritor original: Caroline Stoerker

Traducido por: Maria Aguilar y Josefina Waquin

El Jefferson School African American Heritage Center [Centro de la Facultad de Jefferson del Patrimonio Afroamericano] estaba lleno de residentes de Charlottesville el viernes por la tarde. El centro tuvo un foro acerca de los problemas raciales, la planificación urbana y las viviendas económicas en la ciudad.

Antes del evento, la Dra. Andrea Douglas – directora de la Facultad de Jefferson – habló sobre las manifestaciones de supremacistas blancos de agosto de 2017, y de cómo fueron un catalizador esencial para seguir hablando de la historia de Charlottesville, inclusive las leyes racistas de ocupación de terrenos, la injusticia de viviendas en la ciudad, y la crisis de alojamiento económico y accesible.  

“La relación entre la injusticia de viviendas y desigualdades raciales ha sido un problema en Charlottesville desde hace mucho tiempo”, dijo Douglas. “Desde que las manifestaciones de supremacistas blancos ocurrieron, más y más miembros de la comunidad se han unido a nuestra causa. Debemos desafiar los efectos que la supremacía blanca ha tenido en nuestra comunidad a lo largo del tiempo. El alojamiento accesible es un componente esencial del camino hacia la igualdad racial”.

El foro comenzó con una serie de presentaciones que enfatizaron las investigaciones que se están realizando en la Universidad, y la historia oculta y complicada de raza y planificación urbana que tiene esta ciudad. Entre los presentadores estuvieron Jordy Yager, periodista independiente, Caris Adel, estudiante de tercer año en la Facultad de Artes y Ciencias, Brian Cameron, estudiante de cuarto año en la Facultad de Artes y Ciencias, y Matthew Gillikin, miembro de los Abundant Life Ministries [Ministerios de Vida Abundante], un ministerio local dirigido a ayudar a las familias que forman parte del vecindario Prospect. Gillikin presentó en nombre de Lyle Solla Yates, comisionado de planeamiento urbano.

Las presentaciones fueron organizadas en orden cronológico, con Yager abriendo el foro hablando de sus investigaciones de cláusulas raciales, y con Cameron cerrando con un resumen de la historia de la renovación urbana de la Universidad y de la dinámica actual entre las viviendas dentro del campus de la Universidad y las que están fuera. Los presentadores compartieron hallazgos sobre temas como la historia del ‘plan completo’ – el documento que sirve como guía para la ocupación de los terrenos y la planificación de construcción – del dominio eminente y de la influencia de Harland Bartholomew, un planificador urbano que manipuló ciertos códigos de uso de terreno con intenciones racistas en nuestra ciudad en 1956.

Los datos presentados reflectan un consenso sobre la historia de la planificación urbana de Charlottesville – históricamente las ganas de “preservar el carácter de la comunidad” y de desarrollar una ciudad (más) ideal, lo cual representa cumplir con las necesidades de los residentes blancos mientras las comunidades afroamericanas fueron excluidas de la conversación o destruidas por completo.

La presentación de Cameron fue la única que profundizó el papel que la Universidad tiene en el proceso de renovación de la ciudad, e igualmente discutió la responsabilidad que la Universidad tiene para reconciliar sus errores del pasado.

Cameron luego discutió la demolición del barrio Gospel Hill – un barrio afroamericano que se ubicaba entre Avenida Jefferson Park y las vías del tren – que la Universidad dirigió a principios de los años 60 para expandir su centro médico. Luego en 1972, la Universidad le nombró Jordan Hall a uno de sus edificios nuevos en honor del Dr. Harvey E. Jordan, un eugenista famoso en la Universidad durante esa época. El Board of Visitors [Comité de Visitantes] votó a favor de renombrarlo Pinn Hall en 2016 - en honor de la Dra. Vivian Pinn, la primera mujer afroamericana que se graduó de la Facultad de Medicina de la U.Va.  

“Las renovaciones urbanas planeadas para el vecindario Gospel Hill… básicamente identificaron un vecindario agradable y en condiciones perfectas como 'viviendas de pésima calidad' simplemente en base a la raza de sus ocupantes”, dijo Cameron. “Y este tipo de proyecto, este plan de remodelar terreno y espacios afroamericanos… le queda bien a la narrativa de 'remodelación urbana para el desarrollo' … pero la pregunta es: ¿desarrollo para quién, exactamente?”

Para cerrar su presentación, Cameron propuso cuatro soluciones posibles para incrementar la intervención de la Universidad en los proyectos entornados al alojamiento accesible y a la reconciliación racial. Estos planes incluyen reevaluar el crecimiento de la Universidad, evaluar las áreas que necesitan incrementar, construir viviendas accesibles en la Universidad y crear un sindicato de inquilinos (que incluya a estudiantes y residentes permanentes). 

El panel comenzó después de la presentación de Cameron. Bill Harris, organizador de la comunidad local y ex comisionado de planificación, moderó el panel. Entre los panelistas estuvieron Annie Stup, organizadora comunitaria de Showing Up for Racial Justice [Presentándose por la Justicia Social] - una sección local de una organización nacional dedicada a organizar y educar a gente blanca sobre la justicia racial. Elaine Poon es una abogada de Charlottesville Low Income Housing Coalition [Coalición de Viviendas de Bajos Ingresos de Charlottesville], una coalición sin fines de lucro que lucha por el acceso a las viviendas de bajos ingresos, y Tamara Wright, quien es miembro fundadora de Friendship Court Resident Advisory Committee [Comité Asesor de los Residentes de los Apartamentos Friendship Court], un equipo de nueve residentes de la comunidad de viviendas accesibles de Friendship Court que son enlaces para el crecimiento y el bienestar de la comunidad.

Los dos panelistas finales fueron Shymora Cooper, miembro de la junta New Hill Development [Desarrollo de New Hill], una organización liderada por afroamericanos que trabajan para generar movilidad social ascendente para la clase media afroamericana de Charlottesville, y Joy Johnson, organizadora comunitaria y presidente de la junta Public Housing Association of Residents [Asociación de Residentes de Viviendas Públicas], una organización local dirigida por residentes de viviendas públicas que defiende los intereses de sus comunidades.

Harris abrió el panel apasionadamente llamando la atención a los gobiernos de las ciudades, los planificadores de ciudades y las instituciones privadas por ser agentes directos de la segregación sistemática y la supremacía blanca a través del uso de los terrenos.

“Ahora déjenme hablar claramente: alguien tiene que tener la culpa por el proceso de gentrificación”, dijo Harris. “Que quede muy claro esta noche: esa culpa recae totalmente en el sistémico racismo blanco calculado que se practica a través de los planificadores de las ciudades, los funcionarios locales, estatales y federales y la avaricia institucional privada y personal de los poderosos sobre los oprimidos”.

Los comentarios de Harris establecieron el tono del panel y abrieron una conversación profunda sobre el activismo y la responsabilidad de la comunidad. Cooper dijo que una barrera importante en el equipamiento de los residentes afroamericanos de Charlottesville para que se conviertan en activistas responsables en el futuro es que muchos de los residentes afroamericanos de Charlottesville se encuentran en una situación de pobreza sistémica creada parcialmente por las regulaciones sobre el uso de la tierra, y que la preocupación principal de los residentes es trabajar para llegar a fin de mes. “Creo que nuestro problema como comunidad ... es que no podemos hacerlo”, dijo Cooper. “No somos capaces de hacerlo. Estamos demasiado ocupados trabajando y enfocándonos en cómo vamos a pagar las cuentas para asistir a eventos como éste”.

Los panelistas también discutieron el hecho de que la gran mayoría de los que fueron al evento eran blancos, instando a los asistentes a hacer más para atraer a sus vecinos afroamericanos a la conversación, e instando a los asistentes afroamericanos a convertirse en activistas más fuertes ante la injusticia racial. Cooper pidió a las personas afroamericanas que compartieran la información con otros residentes afroamericanos para que ellos puedan entender y sentirse incluidos e informados, lo que conduce a conversaciones menos distantes y a más acción.

“Solo estamos hablando, y hemos estado hablando desde la demolición de Vinegar Hill”, dijo Cooper. “Tenemos que empezar a luchar por lo que necesitamos”.

El panel también habló brevemente sobre la zonificación y los efectos de las políticas restrictivas de uso de la tierra en Charlottesville. Hoy en día, el 55 por ciento de las tierras utilizables de la ciudad se divide en zonas R-1 para las viviendas unifamiliares - una decisión que, como mencionó Gillikin, refleja directamente el deseo de los vecinos blancos de "preservar el carácter del vecindario" y mantener alejadas a las familias afroamericanas.

Johnson dijo que una de las consecuencias principales de las políticas de zonificación de la ciudad fue la reducción de riqueza y prosperidad de las familias afroamericanas de Charlottesville.

“Así es como la gente perdió su riqueza”, dijo Johnson. "Así es exactamente cómo la gente perdió su riqueza - cambiaron su zonificación, y hoy sigue siendo igual”.

Harris dijo que la zonificación es una herramienta del gobierno para restringir las libertades individuales y las decisiones relacionadas con los derechos del uso de la tierra.

“Lo que hace la zonificación es permitir que el gobierno local tenga el derecho de decirles a los propietarios privados qué hacer con su tierra”, dijo Harris.

En última instancia, los panelistas le urgieron a los asistentes a hacer lo que pudieran para atraer a otros a la conversación y seguir luchando para corregir los errores del pasado y crear un cambio en el futuro.

“Sigan apareciendo y sigan siendo una voz", dijo Johnson. "Sigan viniendo. Sigan diciendo lo que tengan que decir”.

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