Nota de la editora: Este artículo fue escrito originalmente por Kendra Mickle el 6 de septiembre de 2026. Trabajamos para preservar el significado original en la traducción, pero no lo podemos garantizar.
Ubicado a solo 10 millas al este de Grounds, el Morven Sustainability Lab de la Universidad funciona como un salón de clases vivo donde los estudiantes pueden estudiar agricultura regenerativa, realizar investigaciones ambientales y reconectarse con el mundo natural. Con una extensión de casi 3.000 acres de colinas onduladas, frondosos bosques y tierras de cultivo, la propiedad se ha convertido en un centro de educación en sustentabilidad y de aprendizaje experiencial para la comunidad universitaria.
La propiedad ha pertenecido a la Fundación U.Va. —una organización sin fines de lucro que brinda servicios inmobiliarios y financieros a la Universidad— desde 2001, cuando fue donada por el empresario y filántropo John W. Kluge.
Morven entró en una nueva era en 2022 cuando el exrector de la universidad, Jim Ryan, lo designó como el Laboratorio de Sustentabilidad de la universidad. Este cambio transformó a Morven de un sitio que albergaba programas relacionados con la sustentabilidad en un lugar donde la propiedad en sí misma se convirtió en el centro de la enseñanza, la investigación y la experimentación.
Según Rebecca Deeds, directora del programa del Morven Sustainability Lab, esta designación creó nuevas oportunidades para que los estudiantes apliquen en la práctica lo que aprenden en el salón de clases.
«La mayor oportunidad y el mayor cambio tanto para Morven como para la Universidad son un programa centrado en la tierra, en el que los estudiantes puedan realmente practicar y experimentar con lo que se enseña en la Universidad», dijo Deeds.
Deeds también señaló que la proximidad de Morven al campus distingue a esta estación de las demás estaciones de investigación de la Universidad, como la Mountain Lake Biological Station y la Blandy Experimental Farm, ambas situadas a más de 100 millas del campus. Morven permite que más estudiantes participen en la investigación ambiental y en iniciativas de sostenibilidad.
«Esta nueva misión realmente da vida a esta propiedad histórica de 3.000 acres como una nueva estación de investigación para el Piamonte de Virginia, y está a solo 10 millas de Grounds», dijo Deeds. «Otras estaciones de investigación se encuentran a horas de distancia de la Universidad, y gracias a nuestra ubicación, tenemos la capacidad de involucrar a los estudiantes de manera más amplia y lograr que más de ellos participen en Morven».
Morven también organiza eventos que animan a los estudiantes a interactuar con el recinto fuera del ámbito académico. A través de Student Days, tardes abiertas y gratuitas que Morven celebra cada semestre, se invita a los estudiantes a utilizar los espacios interiores y exteriores de Morven para estudiar y disfrutar de la naturaleza.
Los eventos cuentan con zonas de estudio tranquilas, acceso a los senderos de Morven, refrigerios y actividades de manualidades sostenibles. Para que la experiencia sea accesible, un servicio de transporte circular lleva a los estudiantes desde Grounds hasta Morven durante todo el día. Para el semestre de otoño de 2026, las «Jornadas Estudiantiles» se llevarán a cabo el 19 de septiembre, el 24 de octubre y el 9 de diciembre.
En los próximos años, Morven planea ampliar los programas de participación estudiantil, basándose en iniciativas como las «Jornadas Estudiantiles» para que el lugar se convierta en una parte habitual de la experiencia estudiantil. Uno de los objetivos descritos en el Plan de Acción Estratégico a 10 Años de Morven es asegurar financiamiento para conectar el sitio con el sistema de transporte público de la universidad, facilitando así el traslado de los estudiantes a la propiedad.
Gran parte de la infraestructura de Morven refleja la misión de involucrar a los estudiantes. Deeds, por ejemplo, explicó que el Morven Food Lab, un salón de clases y espacio de reunión que apoya los programas del huerto de Morven, surgió como proyecto de culminación de estudios de los estudiantes.
Bajo la dirección de la profesora de Arquitectura Phoebe Crisman, las entonces estudiantes universitarias Gabby Levet y Elise Watt, exalumnas de la promoción de 2018, desarrollaron tanto el concepto como el diseño del edificio, y las iniciativas de recaudación de fondos permitieron posteriormente que el proyecto se hiciera realidad.
A pesar de la variedad de oportunidades disponibles en Morven, algunas materias tienen dificultades para atraer el interés suficiente de los estudiantes y, por ende, para cumplir con los requisitos de inscripción. Aun así, el profesor asociado de Ciencias Políticas Paul Freedman, quien imparte la materia PLAP 3160, «Política de la alimentación», en Morven durante el verano, señaló que el valor educativo de la propiedad no puede replicarse en un entorno de aula tradicional.
«Tenemos cursos que hemos tenido que cancelar porque no se inscribieron suficientes personas», dijo Freedman. «Y cuando vienes aquí, te das cuenta de que es una verdadera lástima, porque se trata de una oportunidad increíble. Es el tipo de lugar por el que la gente pagaría mucho dinero para visitarlo y tomar un curso».
Una estudiante que tomó el curso «Política de la alimentación» de Freedman el verano pasado se hizo eco de su opinión. Nina McGinnis, estudiante de tercer año de la Universidad, dijo que Morven ofrece una experiencia diferente a cualquier otra que se pueda encontrar en el campus.
«Es difícil sentir, cuando estás en la U.Va., que estás en plena naturaleza, pero en Morven realmente se tiene esa sensación», dijo McGinnis. «Y por eso parece un lugar tan relajante al que los estudiantes pueden ir para hacer simplemente su trabajo».
McGinnis visitó Morven fuera de su clase para el Morven Spring Mixer, con el que conmemoró Earth Month en abril pasado. Para ella, la belleza natural y el medio ambiente construido fueron los hitos de su visita. Con su clase, McGinnis pudo experimentar más eventos especiales que los que Morven ofrece.
«[Un] martes hubo un Virginia Farm Summit que, casualmente, estaba pasando en Morven, así que ese día asistimos a la clase», dijo McGinnis. «Tuvimos la oportunidad de conocer a agricultores y otras personas involucradas en el sistema alimentario, [tuvimos] un almuerzo espectacular y aprendimos todo sobre ello … [Fue] solo otro elemento asombroso estar allí y experimentar eso».
Más allá de lo académico, los miembros de la facultad creen que Morven puede ayudar a los estudiantes a desarrollar una conexión personal más profunda con la sostenibilidad. Elizabeth K. Meyer, directora de la facultad del Sustainability Lab, dijo que las experiencias en Morven tal vez puedan ayudar a los estudiantes a ir más allá de los sentimientos de desesperanza asociados al cambio climático.
«Yo creo que eso es lo que pudiera ser la salsa secreta de Morven — particularmente si todos los estudiantes al final acaban yendo allí por una tarde en un fin de semana sin fútbol americano y simplemente tener un buen tiempo — que ellos empiecen a preocuparse más, y luego ser curiosos sobre las cosas que ellos pueden cambiar», dijo Meyer.
En el centro de los esfuerzos de sostenibilidad de Morven se encuentra el Morven Kitchen Garden, un jardín de dos acres que cultiva verduras, frutas y otros cultivos mediante prácticas agrícolas sostenibles. El Jardín se fundó en 2011 por dos estudiantes universitarios, Michelle Rehme, alumna de la clase de 2011, y Marie Schacht, alumna de la clase de 2008, quien quería comprometerse con el sistema alimentario local. Los dos estudiantes trabajaron a la par de Stewart Gamage, el primer director de programas de Morven, así como con otros estudiantes y voluntarios para establecer el jardín.
Según Deeds, esos mismos estudiantes ayudaron a establecer jardines en Grounds que ahora son gestionados por la U.Va. Office for Sustainability. Hoy en día, el Morven Kitchen Garden sigue siendo tanto un recurso educativo como una fuente de alimentos cultivados localmente.
El Morven Kitchen Garden también ofrece oportunidades de aprendizaje práctico a través de prácticas y programas de voluntariado. Este verano, el jardín dio la bienvenida a cuatro becarios del equipo agrícola y a dos becarios coordinadores, quienes colaboraron en casi todas las fases de la producción, desde la siembra y el deshierbe hasta la cosecha y la distribución de los productos.
Una forma en la que los miembros de la comunidad pueden participar en el Morven Kitchen Garden es a través de su Community Supported Agriculture Program, que les permite recibir suministros regulares de productos agrícolas cultivados en Morven. Los estudiantes reciben un descuento del 20 por ciento a través del programa y pueden registrarse completando el formulario de registro de CSA en el sitio web de Morven.
Fiona Flynnmoore, gerente de Morven Kitchen Garden, dijo que espera que voluntarios, miembros de CSA, becarios y cualquier otro participante se vayan con una comprensión más amplia de la sostenibilidad.
«A veces la sostenibilidad es muy, muy fácil», dijo Flynnmoore. «No es muy difícil unirse a un programa de CSA, y puede que incluso sea un poco gratificante ya que te permite encontrar una comunidad con la que te sientes a gusto y puedas divertirte».
Además de servir a estudiantes y a la comunidad en general, Morven también está trabajando para fortalecer su relación con la Nación Monacan, cuyos ancestros vivieron, cazaron y cultivaron la tierra mucho antes de la colonización europea. Como parte de su esfuerzo, Morven planea colaborar con ancianos de Mónaco, académicos e historiadores locales para cocomisionar la biografía paisajística de la propiedad, interpretar sitios de significancia cultural y emprender iniciativas de investigación conjuntas.
Una iniciativa es una asociación de colaboración de investigación con la Nación Indígena Mónacan dirigida por Meyer y el profesor Manuel Lerdau, el director de investigación de Morven y profesor de ciencias medioambientales, quien supervisa la agricultura, silvicultura y componentes ecológicos del proyecto.
«[La Nación Indígena Monacan] … [pudo] adquirir una propiedad de 1.500 acres cerca de su hogar ancestral, y es sorprendentemente similar a Morven — [una] granja vieja con una combinación de campo y bosque», dijo Lerdau. «Estan muy interesado en su desarrollo sostenible y entonces he estado trabajando con John Pierce [el director de recursos naturales de la Nación Indigena Monacan] para intentar de identificar proyectos que pudieran ser interesantes y emocionante para la Nación Indigena Monacan por su su meta, como a los estudiantes de U.Va. y la facultad».
El liderazgo del Sustainability Lab considera la gestión indígena como una guía importante para el manejo futuro de la propiedad. Deeds dijo que comprender la historia de la Tierra es esencial para determinar cómo cuidarla.
«La forma en que cuidamos de la propiedad de hoy en adelante es una reflexión sobre cómo fue gestionada en los primeros días por la gente indígena. Eso es lo que realmente nos gustaría hacer», dijo Deeds.
Más allá de formar parte del sistema transitorio de la Universidad, el 10-year Strategic Action Plan de Morven también aboga por ampliar la investigación en tierra firme mediante agroforestería y proyectos de agricultura regenerativa, revitalizar el Morven Kitchen Garden y establecer colaboraciones con los programas de la Universidad y con organizaciones locales.
Mientras Morven sigue evolucionando, sus líderes visualizan la propiedad como un lugar donde la investigación, la educación y la participación comunitaria se entrelazan. Al hacerlo, esperan ampliar las oportunidades para que los estudiantes y miembros de la comunidad participen en la tierra y en los retos medioambientales que la caracterizan.
Para Flynnmoore, estas metas reflejan un compromiso más amplio con el cuidado del medio ambiente y ayudan a los demás a reconocer su rol en ese esfuerzo.
«Sabes, yo creo que de todos los planetas en el universo, y en que tenemos la suerte de tener la Tierra,» dijo Flynnmoore. «Eso es enorme. Y entonces, cada vez que haces algo pequeño, no importa qué tan pequeño sea, sí hace una diferencia».




