Chaka Khan surge del abismo

Después de su estancia en un centro de rehabilitación por su adicción a medicamentos prescriptos, la cantante regresa al mundo de la música con su nuevo álbum de género trap/funk.

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Chaka Khan ha decepcionado a sus seguidores con su nuevo álbum “Hello Happiness,” pero no por falta de ganas.

Courtesy Wikimedia Commons

El artículo no expresa las opiniones ni posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace 

Escritor original: Adam Grim

Traducido por: Maria Aguilar y Josefina Waquin

“Funk This,” el álbum anterior de Chaka Khan que lanzó en 2007, transmitía una sensación de reminiscencia y tenía un acompañamiento más que nada analógico. “Hello Happiness”, el cual fue lanzado el 15 de febrero de este año, invierte esta fórmula, dejando poco lugar para rememorar la letra de sus canciones anteriores, pero con música que conmemora el ritmo de sus previos proyectos con el productor Arif Mardin. Después de un periodo de adicción, Khan utiliza “Hello Happiness” para evadir el pasado de su vida privada mientras que acoge su pasado musical, Khan le dice “adiós” al silencio de manera anodina, y le dice “hola” a la felicidad que la música transmite. Este álbum es una forma de escape de la negligencia profesional y de las crisis personales. El álbum busca el camino a la viabilidad contemporánea mientras Khan se acerca a su quinta década como artista.  

“Hello Happiness” le da fin a la interrupción de la carrera musical de Khan, la cual duró casi 12 años. En contraste con otras pausas de artistas en la industria musical, la de Khan se prolongó bastante. Pero en comparación con los regresos de la década de otros artistas como David Bowie y D’Angelo, el de Khan se quedó atrás.  “Hello Happiness” tiene una duración de 27 minutos, lo cual significa que este álbum es el más corto de la artista, de hecho, dura menos de la mitad que su predecesor.

Este es un álbum ajustado, pero tampoco le hace falta relleno. La letra de “Don’t Cha Know” y de la canción “Isn’t That Enough” (inspirada por el reggae) no son nada memorable. Khan, quien es conocida por sus himnos emblemáticos, no ofrece ningún himno en este álbum. La canción más interesante del álbum, “Too Hot”, consta del registro inferior que lleva Khan, el cual se parece a aquel de la etapa final de la carrera de Etta James, un icono del R&B. Tampoco es una coincidencia que ésta es la canción que da la mayor reserva a las vocales sofocantes de Khan. 

A pesar de que los dos sencillos lanzados antes del álbum, “Hello Happiness” y el alocado “Like Sugar”, son vocalmente dominantes, sus letras son tonterías. Khan todavía tiene una voz impresionante, pero después de años de componer canciones, sus letras son insuficientes. Una canción en “Hello Happiness” se apropia de otros versos, y en el momento más absurdamente auto-referencial del álbum, lo que Khan y sus colaboradores transmiten es: “Esta música es tuya / Y este ritmo es mío”.

La producción, del ex miembro de Major Lazer, Switch, y la cantante y compositora Sarah Ruba, rodea a Khan con un respaldo musical dominante. Ésta es una estrategia efectiva para ocultar habilidades vocales disminuidas, Rodney Jerkins, por ejemplo, siguió esta estrategia para tener un gran efecto en su trabajo con Whitney Houston. Sin embargo, como demuestra la reciente actuación de Khan en el funeral de Aretha Franklin, su voz sí es suficiente, y por eso la decisión de sofocar su voz aquí es desconcertante.

Las grabaciones más singulares de Khan: “I'm Every Woman”, “I Feel for You”, “Through the Fire”, e incluso “Disrespectful”, fueron escritas por colaboradores, pero en “Hello Happiness”, Khan toma el crédito de la composición de las siete canciones. La ausencia de compositores de perfil alto en el nuevo álbum no es sorprendente, pues Khan se encuentra en una etapa de su carrera en la que conexiones importantes en la industria se van desvaneciendo; sin embargo la ausencia de otras versiones de “Hello Happiness” es decepcionante. Khan tiene el talento para cantar clásicos, pero en cambio se entrega a la mediocridad.

Este álbum suena indeciso, sin saber si volver al sonido de la música original de Khan o hacer un giro en una nueva dirección. Hay una diferencia entre el homenaje y el revanchismo, pero “Hello Happiness” no la reconoce. Mientras que las interpolaciones intermitentes de aplausos en “Don't Cha Know” hacen recordar a la versión de Khan de “I Feel For You” y los sintetizadores de “Like a Lady” le aluden a su primer trabajo en la discografía, los ritmos inflexos del álbum revelan un plan subdesarrollado para adaptarse a los cambios en la música popular desde “Funk This”. En “Hello Happiness”, las voces y la producción crean un álbum que no logra superar las sombras del material inicial de Khan.

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