KUKOSKI: Hagan la educación más accesible a través de libros de textos gratuitos

La Universidad debería seguir el ejemplo de otras universidades y proporcionar libros de textos gratuitos a todos sus estudiantes

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Los libros de textos son un costo adicional encima del costo de la matriculación y otras tarifas que los estudiantes pagan cada año. Cortesía de Wikimedia Commons

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace

Escritor original: Mary Alice Kukoski 

Traducido por: Hannah Fernandez, Caroline Narvaez, y Edward Rodriguez

Al principio del semestre, la Universidad está llena de estudiantes entusiasmados listos para empezar sus clases, reunirse con sus amigos, e involucrarse en diferentes Organizaciones Independientes bajo Contrato. Pero mezclado con toda esa emoción, existe la realidad de los costos de la matriculación y de los libros de textos. Para la mayoría de los cursos en la Universidad, los libros de textos son un componente importante para el aprendizaje del estudiante que ofrece recursos como tareas, código de acceso en línea, y otros recursos para repasar la materia. Aunque algunos libros pueden ser rentados o sacados de la biblioteca, esto todavía se presenta como un obstáculo porque sólo hay una cantidad limitada de libros y también puede venir con un costo. Estas opciones todavía se presentan como problemas de accesibilidad para los estudiantes. Este aspecto de la educación es muy costoso--el College Board [La junta de las Facultades] estima que el promedio de lo que gastan los universitarios es de por lo menos $1,200 en libros de textos y en otros suministros cada año. Esto es un aspecto que afecta a bastantes estudiantes que vienen de hogares de bajos ingresos. 

En estos días, los universitarios pagan 1000 veces más para los libros de textos que sus padres entre los años 1970 y 1980. Como un costo adicional de la matriculación y el costo de vida, el costo de libros es algo que afecta a la mayoría de los universitarios en los Estados Unidos. En un reporte de 2014 del Grupo de la Investigación de Interés Público de los Estados Unidos, 65 por ciento de los universitarios estadounidenses no compran los libros de textos por los precios. El reportaje también anota que el costo tiene un efecto sobre los cursos de los estudiantes--la mitad de ellos reportaron que el costo de los libros es un determinante sobre la cantidad de clases en que se matriculan cada semestre. Los universitarios ingresan a las Universidades para obtener un título universitario y para prepararse para el futuro. El costo de los libros de textos no debería ser un determinante que desanime a los universitarios a seguir una carrera y a matricularse en cursos. 

Otras universidades ya están haciendo avances para reducir el costo de los libros de texto para sus estudiantes a través de Recursos Educativos Abiertos (REA). Los REAs son “recursos de enseñanza, aprendizaje e investigación que se pueden retener, reutilizar, revisar, mezclar y redistribuir libremente.” La Universidad de Georgia (UGA) implementó REAs en 2013 para ayudar a reducir la carga de los costos de libros de texto y los materiales de los cursos para sus estudiantes. UGA implementó por primera vez los REAs para los cursos de educación general y los grandes cursos de STEM [ciencia, tecnología, ingeniería, y matemática], que tradicionalmente tienen libros de texto más caros que los cursos de humanidades, ya que hay muchas tareas en línea y recursos complementarios. Desde 2013, más de 26,000 estudiantes de UGA han ahorrado $3.1 millones. Los beneficios de los REAs no están aislados al ahorro de costos. Los REAs no solo aumentaron la cantidad de cursos tomados en UGA por semestre, sino que también mejoraron el promedio de calificaciones de los estudiantes matriculados en cursos con REAs. Los libros de texto gratuitos tienen la capacidad de afectar el GPA, la selección de cursos y la experiencia universitaria para los estudiantes. Los beneficios de los libros de texto gratis superan significativamente los costos asociados con ellos.

La mayoría de los programas de REA en las universidades públicas se establecen a través de subvenciones y fondos del gobierno estatal y federal. En 2018, el gobierno federal asignó $5 millones para programas de REA. Esto es solo el comienzo del movimiento de REA en los Estados Unidos: casi la mitad de las legislaturas estatales han considerado legislación relacionada con los REAs. En Virginia, ha habido pequeños avances hacia la implementación de libros de texto abiertos y gratuitos. Esta primavera, el gobernador Ralph Northam firmó la ley HB 2380. Esta legislación, que entrará en vigencia el 1 de julio, requiere que el registrador de universidades e instituciones públicas del estado identifique los cursos que tienen materiales de cursos gratuitos o de bajo costo. Si bien esto no es de ninguna manera una adopción del modelo establecido por la UGA, es un paso hacia la implementación de libros de texto abiertos y gratuitos en las instituciones de educación superior del estado.

La Universidad debe seguir el progreso hecho por el HB 2340 y seguir los pasos de otros institutos de cuatro años que ofrecen libros gratis a los estudiantes. Si se toma esta iniciativa, la Universidad estaría eliminando una de las muchas barreras que los estudiantes encuentran en la educación. Libros gratis no son una idea nueva de los estudiante líderes de la Universidad – Ellie Brasacchio, presidente electa del Consejo Estudiantil, dice que el concepto de libros gratis es una de sus prioridades más urgentes como presidente. Con la creación del comité de accesibilidad financiera bajo el Gabinete del Consejo, Brasacchio tiene el objetivo de trabajar con la Oficina de Asuntos Académicos para implementar un programa similar al que tiene la Universidad de Georgia. Al hacer que los libros sean gratis, la Universidad se volverá más accesible y también una comunidad más abierta.

El concepto de libros gratis sigue el camino de accesibilidad e inclusión que la Universidad quiere seguir. El año pasado, la Despensa de Comida Comunitaria fue establecida en el Cuarto Verde de Runk para combatir la inseguridad de comida en la universidad. Hace solo dos semanas, la Universidad anunció un periodo de tiempo para dar productos de higiene menstrual gratis en algunos lugares de la Universidad. Proveer libros gratis en la Universidad se alinea con un avance positivo hacia la formación de una comunidad más accesible para todo estudiante sin importar su historia financiera. Considerando el beneficio económico, educativo, y el impacto social de dar libros gratis, la Universidad debe movilizarse para proveer este servicio a todos los estudiantes.

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