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RUSSELL: La Universidad debe expiar su legado de genocidio

La Universidad está manchada gracias a su historia de opresión contra los nativos americanos y sigue dudando en hacer las paces

Con tantas representaciones negativas, puedo decirles como nativo americano que hay veces que duele ser un estudiante de la Universidad.
Con tantas representaciones negativas, puedo decirles como nativo americano que hay veces que duele ser un estudiante de la Universidad.

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace 

Escritxr original: Zac Russell

Traducido por: Hannah Fernández y Maria Aguilar

La Universidad de Virginia es conocida como “La Universidad de Mr. Jefferson”, ya que fue fundada por este Padre Fundador para poder competir contra las universidades prestigiosas del Norte. Desde su comienzo, la Universidad ha sido reconocida como una universidad prestigiosa con una dotación cuantiosa y graduados destacados. Sin embargo, varios estudiantes orgullosos de la Universidad también están profundamente preocupados con el papel de Thomas Jefferson y el de la Universidad en la perpetuación de las políticas de opresión racial. La Universidad ha reconocido la necesidad de abordar este daño y ha comenzado a invertir en programas para reconocer su papel en la perpetuación de la opresión de los trabajadores esclavizados. 

Sin embargo, un aspecto del legado de Jefferson que raramente es analizado es su impacto en la comunidad nativa americana. Jefferson tuvo un papel importante en el desplazamiento de los nativos, y reconoció su presencia en Monticello en “Notes of the State of Virginia” [Notas del Estado de Virginia]. La tierra donde se construyó la Universidad era el hogar de la gente Monocan, quienes cuidaban de la tierra. Jefferson contribuyó a su destitución y a la destitución de otras naciones a través del país. Como presidente, Jefferson promovió la “civilización” de los nativos americanos, también conocida como la asimilación forzada.

En el transcurso de los 200 años desde el establecimiento de la Universidad, poco se ha hecho para expiar los pecados del fundador de esta escuela. En todo caso, la Universidad ha perpetuado aún más estas mismas actitudes hasta hace muy poco. Hace un siglo, el campo de la eugenesia estaba en auge y la Universidad estaba a la vanguardia de esta pseudociencia. La Commonwealth de Virginia en su conjunto es infame por el papel de Walter Plecker en la eliminación de los nativos americanos y la segregación de los afroamericanos. Estas mismas ideas apoyaron las políticas que se convirtieron en la “Racial Integrity Act” [Acta de Integración Racial] y fueron enseñadas en la Universidad como hechos científicos, afirmando la supremacía blanca. 

Estatuas celebrando a soldados Confederados fueron erigidas para intimidar a los afroamericanos, que apenas hace cincuenta años antes habían sido liberados de las cadenas de la esclavitud. Además, se construyeron estatuas representando a los nativos americanos y a la “conquista” del Nuevo Mundo de los nobles “salvajes”. Estas estatuas incluyen la de Sacajawea y aquella de George Rogers Clark aquí en Charlottesville. La estatua de George Rogers Clark se encuentra en University Grounds y representa a un hombre valiente blanco, liderando a sus soldados durante la despiadada masacre de nativos desarmados, con la inscripción “Conquistador del Noroeste”. Ambas estatuas están programadas para ser removidas después de años de protestas y apoyo de nativos americanos. 

Con representaciones tan negativas, puedo decirles que, como nativo americano, a veces es doloroso ser estudiante de la Universidad. Es difícil encontrar una representación que presente la historia de mi familia de una manera auténtica y afirmativa de mi identidad. Como ciudadano de la Nación Cherokee, sé que mis predecesores ​​lucharon contra la expulsión forzosa, que se llamaría el Sendero de las Lágrimas. Finalmente se fueron como Viejos Colonos, aquellos que se mudaron por su cuenta antes del Sendero de las Lágrimas que eliminó a la mayoría de los Cherokees.

Jefferson contribuyó al movimiento político que resultó en esa expulsión forzosa. Al escribir la Declaración de Independencia, señaló los tratados del rey con los nativos como una de las causas de la separación de Inglaterra, afirmando que había incitado insurrecciones de "salvajes indios despiadados". Parte de su motivación para comprar el territorio de Luisiana fue que sería un lugar al que podrían trasladarse los nativos americanos del este, y discutió abiertamente la eliminación de los indios con su gabinete.

Mi antepasado, Charles Hicks, fue prominente a principios del siglo XIX y luchó contra los intentos de Jefferson de disminuir la soberanía cherokee y los reclamos de tierras. Pero la historia de mi nación o la de muchos otros no están en el currículos. Los programas que celebran a los nativos americanos modernos y exploran la cultura, el arte y los movimientos políticos de los nativos modernos son anémicos. Los nativos americanos están subrepresentados en el cuerpo docente y estudiantil, las clases sobre temas relacionados con los nativos americanos son escasas y sólo ahora se está considerando una concentración menor en estudios indígenas. William and Mary y Virginia Tech ofrecen una concentración menor de estudios nativos y tienen un enlace tribal. La Universidad, por otro lado, no tiene personal dedicado para apoyar a los estudiantes nativos americanos o asesorar a los estudiantes que buscan estudiar temas nativos. Los estudiantes que deseen concentrarse en los estudios de los nativos americanos deben ser creativos y construir su propio plan, a menudo utilizando cursos relacionados en lugar de clases enfocadas en el tema de interés real. La Universidad y esta administración ofrecen novedades y comentarios de boquilla en lugar de considerar propuestas legítimas, y luego se atribuyen el mérito del trabajo de los pueblos indígenas y sus aliados.

La Universidad debe empezar a dar pasos para afrontar activamente su historia y la de su fundador. Debemos comenzar a reconocer ese pasado doloroso y trabajar para rectificar para que los futuros estudiantes nativos se sientan bienvenidos aquí. La Universidad debe examinar sus prácticas de admisión para averiguar por qué los estudiantes nativos no son aceptados ni matriculados. Debemos comenzar a trabajar de inmediato hacia un Centro de Estudios Indígenas y Nativos Americanos, con un espacio dedicado para que los profesores trabajen y los estudiantes nativos se socialicen. Es necesario que haya un puesto dedicado dentro de la Universidad para consultar con las tribus de Virginia para mejorar las relaciones y buscar aportes vitales sobre programas que puedan afectarlos a ellos o a sus ciudadanos, especialmente a los que asisten a la Universidad. Las fichas fragmentadas ya no son suficientes.

Zac Russell es un estudiante de tercer año en La Facultad de Artes y Ciencias y presidente social de la Unión de Estudiantes Nativos Americanos.

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