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ERIKSSON VON ALLMEN: Pidiendo matiz en la forma que Virginia trata los delitos sexuales

Las leyes de pornografía infantil deberían proteger a los niños, no criminalizarlos

En Virginia, las escuelas deben alertar a la policía cuando un presunto delito ha sido cometido. Esto significa que los oficiales no tienen opción con respecto a la opción de  envolver o no a la policía cuando descubren que está ocurriendo "sexting" entre estudiantes.
En Virginia, las escuelas deben alertar a la policía cuando un presunto delito ha sido cometido. Esto significa que los oficiales no tienen opción con respecto a la opción de envolver o no a la policía cuando descubren que está ocurriendo "sexting" entre estudiantes.

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace

Escritor original: Esther Eriksson von Allmen 

Traducido por: Giuliana Rejalaga y Micaela Vilanova

Hace casi diez años atrás, una secundaria de Charlottesville suspendió a tres estudiantes por intercambiar fotos desnudas digitalmente. La Oficina del Sheriff de Culpeper County acusó a los ninos de poseer pornografía infantil, un delito punible por hasta cinco años en prisión. Cuando se interrogó al abogado Gary Close sobre la pena legal para los niños involucrados, éste dijo, "No estoy interesado en dar antecedentes penales a adolescentes tontos por algo como esto". Muchas veces, organismos locales de aplicación de la ley deciden no presentar cargos en contra de niños involucrados en escándalos de "sexting" como este. En el 2014, en un caso involucrando a más de 100 adolescentes de Virginia central, Maj. Donald A. Lowe, jefe adjunto para la Oficina del Sheriff de Louisa County, declaró que "las autoridades están usando este caso más para enseñar a padres y adolescentes sobre "sexting" que para cumplir la ley… No hay razón para destrozar la vida y carrera de personas a causa de esto". Estoy agradecida que a ambos Major Lowe y Close reconocen la distinción entre explotacion de pornografía infantil y adolescentes intercambiando fotos desnudas como forma de interacción sexual. Lo que es perturbante, sin embargo, es que aunque Lowe decidió no presentar casos, hipotéticamente, podría haberlo hecho. Esto significa que, a veces, las fuerzas del orden lo harán y con consecuencias devastadoras.

En septiembre del 2015 en Fayetteville, N.C, la policía denunció a Cormega Copening, de 17 años, de explotación sexual de un menor por intercambiar fotos desnudos con su novia de la misma edad. Las imágenes fueron enviadas en privado y consensualmente y todavía, Copening enfrentó cinco denuncias de delitos por hacer y poseer pornografía infantil. Su novia fue acusada de dos cargos de delito por explotación sexual de un menor. Irónicamente, las mismas leyes que están hechas para proteger a los niños con frecuencia los criminalizan. Por suerte, los cargos contra ambos Copening y su novia fueron eventualmente retirados. Pero el tiempo, esfuerzo, dinero y costo emocional del proceso judicial que eventualmente llevó a la desestimación del caso no deberían ser ignorados. La realidad es que ni Copening o su pareja deberían haber pasado por esa experiencia con las autoridades en primer lugar. Desafortunadamente, algunos no son así de afortunados.

En junio del 2019, la Corte Suprema de Colorado ratificó una resolución que requería que un chico de 15 años se registre como un delincuente sexual después de intercambiar fotos explicitas con dos chicas de aproximadamente la misma edad. Esta decisión indudablemente alterará su vida, quitándole su privacidad y limitando donde podrá vivir y trabajar. Como un chico de 15 años, él será exiliado como uno de los "intocables" de la sociedad y tendrá que enfrentar la intolerancia y prejuicio que inevitablemente viene con la etiqueta de "delincuente sexual".

Ciertos estados han tomado medidas para asegurar que el sexting inofensivo entre adolescentes no sea arrazada por las leyes de pornografía infantil. Texas, por ejemplo, permite una excepción al sexting si un menor sextea con otro menor que no es más de dos años mayor o menor y que los dos están saliendo. Sin embargo, las leyes de Virginia no hace tales distincciones, es decir, cualquier foto sexualmente explícita intercambiada entre dos partes, consensual o no, se considera pornografía infantil. En Virginia, las escuelas deben alertar a la policía cuando se sospecha que este crimen fue cometido, es decir que los oficiales no tienen opción pero involucrar a la policía cuando toman conciencia de el sexting ocurriendo entre estudiantes. Una vez que la escuela está involucrada, los estudiantes probablemente serán suspendidos o hasta expulsados. 

Cuando se trata de sexo, la ley de Virginia deja espacio para matices. El sexo entre una niña o niño de 13 años y uno o una de 20 es considerado abuso sexual. Sin embargo, la exención de Virginia para menores de 15 a 17 años significa que los adolescentes y los menores de 13 a 15 años pueden tener un "congreso sexual" sin infringir la ley. ¿Por qué no se pueden hacer esas distinciones entre adolescentes?

Por supuesto, algunos responderán a este argumento con la sugerencia: "¡No te saques fotos cuando estás desnudo o desnuda!" Tal lógica identifica a los adolescentes como el problema. Esa lógica dice que debemos adaptarnos a leyes obsoletas con consecuencias moralmente censurables. Pero el problema acá no son los chicos o los adolescentes. Es la ley. Y es la responsabilidad de las leyes de cambiar, no nuestra de consentir a su absurdidad. Otros pueden preocuparse de que la despenalización conduzca a un aumento en el sexting entre adolescentes. El vínculo entre la penalización y la disuasión no está claro y los datos a menudo son contradictorios. Un estudio de 1988 que analiza los efectos de la ley de delincuentes juveniles de Nueva York, la cual redujo la edad requerida para juzgar a menores como adultos en casos de asesinato, agresión, violación, robo con allanamiento de morada e incendio, soportaba una gran medida de resultados no concluyentes. Sin embargo, supongamos que las leyes de pornografía infantil de Virginia son eficaces para disuadir a los niños de sexting. ¿Son los niños, como Cormega Copening, simplemente un medio para un fin? ¿Acaso es su sufrimiento, ya sea a través de la cárcel o siendo colocado en el registro de delincuentes sexuales, simplemente una herramienta para que el sistema de justicia lo explote?

Este no es un argumento normativo sobre si los adolescentes deben o no enviar mensajes sexuales. Te guste o no, lo hacen. Y la ley puede optar por penalizar esa actividad o no. Así que le pido que ponga sus opiniones personales sobre enviar fotos sin ropa a un lado, sólo por este momento. ¡Podrías pensar que es asqueroso y equivocado y totalmente inapropiado! Pero esperemos que también pueda ver que hay algo asqueroso e incorrecto y totalmente inapropiado en la criminalización de los adolescentes por la interacción sexual privada y consensual.

Esther Eriksson von Allmen es una Columnista de Opinion para is The Cavalier Daily. Ella puede ser contactada por opinion@cavalierdaily.com.

Las opiniones expresadas en esta columna no son necesariamente aquellas de The Cavalier Daily. Las columnas representan las opiniones del autor solamente.  

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