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Las plazas de aparcamiento en Bond siguen cerrados después de los daños a los coches

Los problemas de instalación y de aparcamiento persisten en el edificio de residencia más nuevo de la Universidad

Las 36 plazas de aparcamiento afectadas probablemente permanecerán cerradas durante las próximas semanas.
Las 36 plazas de aparcamiento afectadas probablemente permanecerán cerradas durante las próximas semanas.

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra en este enlace.

Escritora original: Rosalie Daval

Una parte del aparcamiento de la Casa Bond lleva cerrada más de dos semanas debido a goteos de hormigón, y las 36 plazas de aparcamiento afectadas probablemente permanecerán cerradas durante las próximas semanas, según el Departamento de Aparcamiento y Transporte de la Universidad.

El problema fue reportado al Departamento de Aparcamiento y Transporte la mañana del 25 de octubre. A mediodía, el Departamento le avisó a los titulares de permisos que debían de desocupar la parte del aparcamiento en donde se encontraban las goteras. 

“Aparcamiento y Transporte ha dado instrucción sobre los opciones de aparcamiento alternativas e instrucciones preliminares acerca de los posibles daños por los goteos del techo,” dijo Rebecca White, la directora del Departamento de Aparcamiento y Transporte. Esto incluyó instrucciones explicando cómo presentar un reclamo de pago de seguro y una oferta para lavar y poner cera a los coches dañados profesionalmente. 

Kyle Cheng, un estudiante de la Facultad de segundo año, observó las gotas en su vehículo una semana antes de que Aparcamiento y Transporte cerró aquella parte del aparcamiento.

“El techo estaba goteando mucho… creo que lleva pasando todo el año porque hay unas cosas que se han estado formando en el techo, como depósitos de minerales”, dijo Cheng. “Pagué más de $400 por una plaza de aparcamiento, y aun así se dañó mi coche.”

Schuyler Leffler, un estudiante de la Facultad de segundo año, dijo que ha estado en contacto con la Universidad para iniciar el proceso de presentar un reclamo de pago de seguro. 

“[La Universidad] dijo que realmente no estaban seguros de qué era lo que goteaba, pero que se sospechaba que era hormigón”, Leffler dijo. “Realmente no nos dijeron que era lo que estaban haciendo para solucionar el problema más allá de decirnos que no nos podemos aparcar ahí”.

Debido al límite de lugares en la zona de aparcamiento de la Casa Bond, los permisos fueron asignados a los universitarios a través de un sistema de lotería, y su costo fue de $405 por todo el ciclo escolar. A pesar del proceso competitivo para adquirir un permiso, los universitarios dicen que hay varios lugares libres en la zona de aparcamiento. 

“Se nos prometió más de 100 lugares de aparcamiento, lo cual no está ni cerca de lo que están proporcionando”, dijo Ashley Sackett, una estudiante de ingeniería de segundo año y residente de la Casa Bond. “Hay varios aparcamientos de la lotería que no han sido reclamados, y después de contactar varias veces al departamento de Aparcamiento y Transporte, todavía no quisieron reasignarlos”. 

Según Sackett, normalmente alrededor de la mitad de los aparcamientos están desocupados. Los universitarios afectados por las goteras han sido mandados a aparcar sus coches en aquellos lugares que normalmente están vacíos y fuera de las áreas de peligro.

La construcción de la Casa Bond y la zona de aparcamiento debajo del complejo empezó en agosto del 2017, y los universitarios fueron bienvenidos a la nueva residencia el 25 de agosto. Debido a las restricciones del clima, la construcción de la residencia tuvo varios retrasos. El 22 de agosto, los universitarios fueron informados que la construcción en los espacios comunitarios, como los pasillos, continuaría durante el transcurso del semestre.

Los residentes de la Casa Bond han reportado otros problemas de instalaciones durante el semestre, incluyendo ratones, problemas con aparatos y ventanas que no sellan. 

Leffler dijo que a pesar de los problemas de instalaciones, ella “definitivamente” consideraría vivir en la Casa Bond el próximo año. Ambas Leffler y Cheng dijeron que la proximidad a Central Grounds y los nuevos servicios son buenas razones para elegir a vivir en la Casa Bond. 

Vivir en una habitación individual en la Casa Bond cuesta $7,850 por el año académico. Esto es el mismo precio que los universitarios tienen que pagar para las habitaciones individuales en Copeley, Faulkner y en las Casas de Lenguaje y que los estudiantes que viven en las habitaciones individuales con baños privados en la Residencia de la Facultad Internacional. 

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