Las cartas de admisión para los cuartos del Lawn han sido publicadas para el año académico 2020-2021

La Seven Society [La Sociedad Siete] donó un fondo para proveer asistencia financiera a los residentes del Lawn de bajos recursos económicos.

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Vivir en el Lawn por un año académico costará entre $7,370 y $7,520, un aumento de $250. Danny Bass | Cavalier Daily

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace 

Escritor original: Patrick Roney 

Traducido por: Caroline Narvaez y Christine Sui

El miércoles, la Universidad publicó las decisiones acerca de las solicitudes para los cuartos del Lawn para el año académico 2020-2021. 47 estudiantes fueron aceptados con siete espacios adicionales siendo reservados para organizaciones y premios. Aunque el comité de selecciones tiene en mente algunos atributos específicos para elegir a un estudiante, lo que más se valora es un buen ensayo e involucración en la comunidad de la Universidad de parte del estudiante que irá a comenzar su cuarto año. 

Keiara Price, una estudiante de cuarto año y la jefa del comité de selecciones, dijo que este año, el comité se enfocó en la involucración del estudiante en la comunidad Universitaria más que en organizaciones prestigiosas. 

“No se puede decir que uno es más importante que el otro”, dijo Price. “Yo creo que uno puede ver como es que alguien dedica su tiempo en la Universidad a través de como hablan de sus pasiones y a través del tiempo y esfuerzo que les dedican [a esas pasiones]”.  

Por primera vez, una donación por la Sociedad Siete va a asistir a aquellos estudiantes que reciben ayuda financiera para poder vivir en el Lawn este año. La donación de la sociedad fue de $47,777.77. Esta donación fue hecha gracias a varias discusiones sobre el precio alto de vivir en uno de estos cuartos, que puede ser de hasta $7,520 por año académico, lo cual puede desanimar a muchos estudiantes de bajos recursos económicos a aplicar. Actualmente, la única manera en la que un estudiante puede recibir ayuda financiera es a través de Student Financial Services [Servicios Financieros para Estudiantes]. 

“Nunca sabremos si alguien decidió no aplicar por no tener los recursos necesarios porque nunca nadie nos lo ha dicho, sabes?” dijo el decano de estudiantes Allen Groves, quien también es el jefe del comité de organización del Lawn. “Con esta ayuda, más estudiantes querrán aplicar porque no creerán que hay un obstáculo financiero para vivir en el Lawn”. 

Groves separó las demográficas de los candidatos para vivir en el Lawn en 3 categorías: género, raza y etnicidad, y por facultad. Groves cree que para el próximo año,  los residentes del Lawn serán una buena representación de la comunidad de la Universidad. De los estudiantes aceptados, el 28 por ciento se identifican como personas indígenas o de color y el 57 por ciento son mujeres.

El comité de selecciones del Lawn recibió un total de 221 aplicaciones este año, de las cuales 117 eran de mujeres, y 104 hombres. El comité aceptó a 21 por ciento de los candidatos: 27 mujeres y 20 hombres.

De los 47 estudiantes, 32 de ellos se identificaron como blancos, 8 como asiáticos, cinco como afroamericanos, cinco como Latinx, y dos como nativo americanos y dos eligieron no identificarse. El número de estudiantes asiáticos viviendo en el Lawn disminuyó por 3 estudiantes y el número de estudiantes afroamericanos por 2 comparado al año pasado. El número de estudiantes Latinx e indígenas incrementó por 2 estudiantes de cada grupo comparado al año pasado. 

Price dijo que está contenta con la diversidad de estudiantes que vivirán en el Lawn el próximo año, pero ella espera que más estudiantes que pertenecen a minorías sean aceptados el próximo año. 

“Siempre habrá algo más que hacer”, dijo Price. “Estoy contenta porque este año [la representación de minoritarios] no ha bajado… pero sí es representativa”.

Price también dijo que para aumentar el número de aplicaciones de estudiantes minoritarios, los estudiantes quienes viven en el Lawn necesitan hacer un esfuerzo para animar a las estudiantes minoritarios de la Universidad a solicitar un cuarto en el Lawn.

“Creo que hay mucho más trabajo por hacer en cuanto a salir a las comunidades marginalizadas e infrarrepresentadas y hacerles saber que este es un espacio en el que pueden vivir y disfrutar de la comunidad”, dijo Price.

Con respecto a la demografía de las facultades, el Colegio tuvo la mayoría de las solicitudes y aceptaciones, con 127 estudiantes aplicando y 31 recibiendo habitaciónes. Además, los aceptados incluyeron siete estudiantes de Ingeniería, tres estudiantes de Batten, tres estudiante de McIntire, dos estudiantes de Arquitectura y un estudiante de Curry. Ningún estudiante de la Escuela de Enfermería o de la Escuela de Estudios Profesionales Continuados recibió una habitación en el Lawn. La mediana de GPA de los estudiantes aceptados es 3,73 y el GPA promedio es 3,65 — una disminución del promedio del año pasado de 3,76.

Groves notó que deseaba que un estudiante de la Escuela de Enfermería hubiera recibido una habitación. El año pasado, tres estudiantes de Enfermería obtuvieron un cuarto.

“Creo que el Comité hace un buen trabajo [en su selección], y tenemos individuos tan talentosos que aplican que parece haber una representación bastante buena”, dijo Groves. “Pero, idealmente, lo que nos gustaría es tener cada facultad con al menos una persona en el Lawn”.

De las 54 habitaciones disponibles en el Lawn, 47 son viviendas mientras que las otras cinco están reservadas para organizaciones, entre ellas la Sociedad Literaria y de Debate de Jefferson, la Sociedad de Ingeniería Trigon, el Residente Sénior del Lawn, el Comité del Honor y la Fraternidad Kappa Sigma, y los ganadores del Premio Crispell y del Premio Gus Blagden.

Groves notó que con solo 47 habitaciones disponibles, es imposible que el Comité de selección le ofrezca lugar en el Lawn a todos aquellos con aplicaciones excepcionales. 

“El problema fundamental es que tenemos muchos más estudiantes calificados que habitaciones”, dijo Groves. “Así que hay personas realmente talentosas y calificadas que no consiguen cuarto, lo cual es muy desafortunado, pero es la realidad de la escasez de lugar”.

Price añadió que quiere enfatizar que aquellos estudiantes que no recibieron habitaciones del Lawn, su dedicación a la Universidad no pasa desapercibida.

“Para la gente que lo consiguió: felicitaciones… y para gente que no lo consiguió: felicitaciones por todo el trabajo que has hecho en esta Universidad”, dijo Price. “Si nadie más te lo ha dicho, te estoy diciendo que tu trabajo es visto y tu trabajo es valorado, y es más allá de lo importante, y continuará a impactar el cuerpo estudiantil”.

Este año el Comité recibió sólo 221 aplicaciones, una disminución con respecto a las 236 aplicaciones en el 2019 y las 282 aplicaciones en el 2018. Groves reconoció la tendencia de menos aplicaciones y especula que la causa puede ser que los estudiantes quieren vivir con amigos en su último año o quieren asegurar un lugar para vivir antes del 12 de febrero, cuando publican las aceptaciones del Lawn. A pesar de la disminución, Groves no está preocupado.

“No me preocupa eso porque no he visto ninguna disminución en la calidad de los estudiantes seleccionados”, dijo Groves. “Al final del día, lo que necesitamos es un cierto número de estudiantes que son excelentemente calificados y harán de este espacio una comunidad vibrante. Y dado que todavía seguimos consiguiendo eso, la cualidad necesitada para un Lawn agradable, no estoy nada preocupado”.

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