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Panelistas del Diálogo de Democracia exigen apoyo para Ucrania en medio de una democracia global decreciente

El panel exploró la invasión de Ucrania por medio de tendencia en índices de estabilidad democrática doméstica y global

Vásquez agregó que la disminución de confianza en instituciones en los Estados Unidos ha dado espacio para el aumento de populismo dentro de los dos partidos políticos, y que Ucrania recalca la consecuencia de esta disminución.
Vásquez agregó que la disminución de confianza en instituciones en los Estados Unidos ha dado espacio para el aumento de populismo dentro de los dos partidos políticos, y que Ucrania recalca la consecuencia de esta disminución.

El artículo no expresa las opiniones o posiciones de los traductores. El artículo es una versión traducida del artículo que se encuentra a continuación: enlace

Escritora original: Eileen Powell

Traducido por: Aldo Barriente y Sam Liss

El segundo evento de Diálogos de Democracia del semestre se enfocó en una discusión sobre la estabilidad y pertinencia de la democracia global en el contexto de la invasión Rusa de Ucrania el miércoles pasado en Zoom. La serie de Diálogos de Democracia fue co-patrocinado por el recién fundado Instituto de Democracia Karsh y el Centro Miller para animar la conciencia civil y fortalecer la democracia.

El evento fue moderado por Margaret Brennan, presentadora del programa de CBS “Face the Nation”. Brennan es ex alumna de la generación de 2002, y se graduó con una licenciatura en asuntos exteriores y estudios del Medio Oriente, y una licenciatura secundaria en árabe. El panel incluyó el presidente de Freedom House Michael Abramowitz, el becario de último año del Centro Miller John Bridgeland, Seema Shahm, líder del Instituto Internacional de Democracia y asistencia electoral, e Ian Vásquez, vicepresidente de estudios internacionales en el Instituto Cato.

El evento empezó con una introducción del rector Ian Baucom, quien reconoció la importancia de índices desarrollados por décadas para evaluar la estabilidad y salud de la democracia dentro del mundo. Estos índices miden la libertad, la corrupción, sistemas de controles y equilibras, y compromisos civiles, y han mostrado una disminución global en democracia durante las últimas décadas.

Sería imposible discutir estos índices sin reconocer sus consecuencias reales para eventos actuales sobre la invasión brutal Rusa de Ucrania, la relación de China con Taiwán [y] la confianza disminuyendo de instituciones en los Estados Unidos”, dijo Baucom. “Nuestra esperanza es que la sesión de hoy pueda resultar en una discusión sobre la salud total de la democracia y explorar qué está en riesgo”.

El 24 de febrero, Rusia lanzó una invasión a gran escala en Ucrania. Siguiendo la invasión, el presidente ucranio Zelenskyy declaró la ley marcial, y las Naciones Unidas votaron para condenar la invasión.

La primera parte de la discusión interrogó el rol de la intervención internacional en la invasión Rusa de Ucrania como una “defensa de democracia”, sobretodo en el contexto de una estabilidad decreciente de democracia global.

Abramowitz enfatizó la naturaleza simbólica de la invasión de Ucrania como un caso aparte en Eurasia en medio de una disminución de la democracia. 

“Estamos en medio de una recesión de democracia global, por así decirlo”, dijo Abramowitz. “Entonces realmente pienso que Ucrania está [al] frente [y al] centro de aquel problema”.

Vásquez agregó que la disminución de confianza en instituciones en los Estados Unidos ha dado espacio para el aumento de populismo dentro de los dos partidos políticos, y que Ucrania recalca la consecuencia de esta disminución.

“Pienso que la invasión de Ucrania ha sido un momento esclarecedor, porque una de las cosas de la cual estoy seguro es que todos nuestros [índices] han seguido esta disminución en libertades [y] disminución en la fuerza de democracias”, dijo Vásquez. “El momento esclarecedor en Ucrania es que cuando uno toma esas polarizaciones y ese tipo de autoritarismo al extremo, no solo se pierde la libertad dentro de los países que practican el populismo y inestabilidad y conflicto al extremo – también se encuentra el tipo de conflicto internacional brutal que estamos viendo en Rusia ahora”.

Miller enfatizó también la importancia de este conflicto para el entendimiento de la democracia en los Estados Unidos, haciendo referencia a la insurrección del 6 de enero, y la subestimación general de los americanos sobre la fragilidad de la democracia. 

“Paradójicamente, hoy en día vemos que, después del 6 de Enero, y la debilitación de las normas democráticas  en los años recientes, el Presidente Zelenskyy y los ucranianos deberían renovar las pasiones de los estadounidenses para defender nuestro propio sistema”.  

Mientras que ellos reconozcan la importancia de ayudar a Ucrania y de animar la democracia, el comité también alertó contra intensificar el conflicto por intervención militar directa. Vásquez advirtió contra animar la intervención estadounidense para la promoción de la democracia. 

“Tuvimos muchas de esas experiencias y ellas no han resultado bien — más que ellas hayan provocado guerras infinitas que no han producido resultados muy buenos”, Vásquez dijo. “Así que no creo que tenga sentido idealizar la habilidad de los Estados Unidos o cualquier otro país particular de salir a una cruzada para la democracia”.

Abramowitz reiteró el peligro de intensificar el conflicto y enfatizó el uso de medidas alternativas para aislar a Rusia y financiar a Ucrania. 

“Creo que estamos en cierto punto temprano de esta historia, y creo que — primeramente — esta idea que la administración Biden tiene una decisión binaria entre la fuerza y no fuerza no es correcta”, Abramowitz dijo. “Se arriesga una intensificación que tal vez no sea inteligente, número dos, se arriesga crearlo una guerra entre NATO y Rusia”. 

Una área donde la administración Biden debe hacer más, según Miller, es la protección de los ciudadanos ucranianos. Bridgeland mencionó una sesión informativa el día anterior con oficiales del gabinete y organizaciones de asistencia humanitaria en la que él aprendió que corredores humanitarios — las zonas desmilitarizadas las cuales sirven para escoltar a civiles sin riesgo fuera del conflicto — no son suficientemente protegidos.  

“Estamos buscando dar un paso adelante para los Estados Unidos, ayudar a las personas de Ucrania además de la asistencia financiera, económica, un nivel de asistencia militar y las otras palancas que estamos jalando”, Bridgeland dijo. 

Shah notó que Ucrania hubiera experimentado debilitamientos en un par de índices tal como la administración impartial, la independencia judicial y la corrupción sobre la década anterior, pero reconoció las discrepancias entre la inclusión y la exclusión de gobiernos democráticos diferentes en NATO. 

La discusión luego se convirtió en una perspectiva doméstica, al recalcar la disminución en la confianza pública en las instituciones democráticas y la cultura de la democracia en los Estados Unidos. Mientras que las panelistas hayan reconocido que los Estados Unidos permaneciera una democracia que funciona de alto nivel en el contexto mundial, todos de sus índices respectivos capturaron tendencias en indicadores democráticos en declive hace las anteriores décadas. 

Según Shah, los datos de IDEA demuestran que los EE.UU. es una de las siete democracias quien está recayendo en el mundo, lo cual se define como un patrón de disminuciones significativas en controles del gobierno y libertades civiles hace cinco años. Vásquez también notó una disminución de larga duración en las medidas del nivel de libertad en los Estados Unidos, con las disminuciones más largas comenzando alrededor del año 2000. 

“Creo que lo que ocurre está debilitando no sólo las instituciones formales sino que también lo que tal vez se llama la cultura de libertad”, Vásquez dijo. “Estamos viviendo en un momento de intolerancia y para sobrevivir estas instituciones ellas verdaderamente tienen que ser respaldadas por una cultura quién concuerda en que estas son instituciones legítimas, o bastante que haya casi un sistema de valores compartidos sobre el concepto de una democracia liberal”. 

Abramowitz reiteró una trayectoria cuesta abajo de los índices democráticos hace la década anterior y afirmó la importancia internacional de la democracia en los EE.UU.

“Nos preocupa la democracia en los EE.UU. para su propio derecho — que queremos tener una democracia fuerte en este país — pero es bastante crucial para la salud de la democracia mundial”, dijo  Abramowitz. 

Shah permaneció optimista sobre el futuro, sin embargo, citó el aumento de protestas en sustento de las democracias alrededor del mundo durante la pandemia COVID-19 como unas pruebas del deseo extendido a favor de la democracia. 

“Encontramos en nuestro análisis [que] casi 80 por ciento de los países alrededor del mundo experimentaran protestas durante la pandemia, a pesar de restricciones de las protestas y la libertad de asamblea”, dijo Shah. “Además, lo encontramos asombroso que el nivel de exigencia para democracia fuera algo fenomenal”. 

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